Casa Pajuzo

Chelva es un pueblo de interior auténtico, con una tradición histórica de gran importancia.

Todas las culturas, se han visto atraídas por la riqueza hidráulica de esta tierra, pero fueron los árabes, quiénes en el siglo IX, se asentaron en este municipio, convirtiéndolo en uno de los más importantes de la provincia de Valencia en su época. Se asentaron en la zona de la Plaza Mayor, (a 20 metros de Casa Rural Pajuzo), construyendo el Alcázar, cuya silueta todavía puede verse desde la salida de la población hacia Tuéjar. Barrios como Benacacira y el Arrabal, todavía conservan el trazado laberíntico musulmán, con sus atzucats, callejuelas, y pórticos.

Los cristianos, en el siglo XIII, se asentaron en la Morería, y las Ollerías. Monumentos importantes son la Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora de los Ángeles, la Torrecilla, el Santuario de la Virgen del Remedio, el Convento de San Francisco, el Palacio Vizcondal, la Ermita de la Santa Cruz, (Antigua Mezquita de Benaeça), el Consejo de la Villa, y el Acueducto Romano de la Peña Cortada.

Chelva cuenta con diferentes rutas, entre las que destaca la "Ruta del Agua" que llega hasta el río Túria, en la que se puede disfrutar de numerosas fuentes, acequias, cuevas, molinos, hasta llegar a la playeta, un remanso de paz del río Túria. Más información en: www.chelva.es.

"Ruta del agua"

La "Ruta del Agua" es un itinerario turístico de trazado circular, que combina naturaleza y cultura en un agradable paseo de aproximadamente dos horas de duración. Se inicia en la Plaza Mayor, guiado por señales y paneles informativos que facilitan su recorrido. El itinerario, que discurre por los cuatro barrios históricos de la localidad y por parajes singulares del río Chelva, es una ruta de fácil recorrido por lo que es ideal para las excursiones familiares.

Acueducto Romano de Chelva

Este acueducto fue trazado con distintos sistemas de conducción de aguas que, desde su origen en el azud del río Tuéjar, salvan grandes escollos topográficos. La longitud de los restos hallados es de 28,6 kilómetros, siendo su entidad comparable con los acueductos romanos más relevantes de España: Segovia, Les Ferreres de Tarragona y Los Milagros de Mérida.

En el acueducto de Peña Cortada coexisten dos tipos, el de acueducto puente y el de acueducto viaducto. En el primero se aúnan las técnicas ya resueltas del puente y del arco honorífico o triunfal que aquí se emplean sobre todo para salvar la rambla de Alcotas y el barranco de la Cueva del Gato con la monumentalidad requerida por sus autores para magnificar el poderío de su imperio. En el segundo tipo de acueducto de circulación libre por canal, canalis structilis, se despliega aquí, en su tramo excavado en roca, el dominio técnico romano en cuanto a sistemas de conducción de aguas.